Eso ha sido lo que ha dicho el obispo de alicante y que ha llegado a mí a través de
meneame. Automáticamente los comentarios han sido de la forma que todos nos podemos imaginar. A mí, que me gusta ser abogado del diablo, me ha dado por leerme la entrevista y consultar el diccionario. Por partes.
La entrevista es muy interesante debido a que se abordan los temas más candentes y punzantes a los que se enfrenta la iglesia, por ello doy por hecho que las palabras están más que medidas; y no me equivoco. Dejando a un lado las opiniones de cada uno, me ha parecido que su exposición ha sido muy correcta, calmada y consecuente con lo que hace, que es predicar el Evangelio. Se puede ser muy crítico con la Iglesia o rechazarla de pleno como es mi caso; pero su presencia es un hecho, y su objetivo teórico es de sobra conocido y es lo que deben de promover y decir.
Al parecer, el comentario del obispo que más a caldeado el ambiente y sobre el que voy a centrar esta entrada es lo siguiente:
Periodista: Sería el único colectivo en que no los hubiera porque homosexual se nace.
Obispo: ¿Y eso quién lo dice? La biología dice que normalmente es una enfermedad, lo que pasa es que en algún caso puede haber una situación concreta que tenga otra explicación y tal, pero normalmente nadie quiere ser homosexual.
Voy a empezar por la respuesta, ya que la pregunta parece que no pero tiene mucha tela.
El obispo comenta que la homosexualidad es una enfermedad, antes de poner el grito en el cielo, por aquello de contrastar y asegurar opiniones y discursos, fuí al DRAE y busqué «enfermedad», con el siguiente resultado:
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición
Ver artículo enmendado enfermedad.
(Del lat. infirmitas, -atis).
1. f. Alteración más o menos grave de la salud.
2. f. Pasión dañosa o alteración en lo moral o espiritual. La ambición
es enfermedad que difícilmente se cura Las enfermedades del alma o del
espíritu
3. f. Anormalidad dañosa en el funcionamiento de una institución,
colectividad, etc.
He resaltado en negrita la acepción por la cual este obispo puede llamar con toda la razón del mundo enfermedad a la homosexualidad. Nos puede gustar más o menos ese adjetivo pero es consecuente con lo que la iglesia promueve.
No todo son flores para el obispo ya que nombra a la biología y en mi opinión no se deben mezclar las churras con las merinas o las peras con las manzanas como dicen algunos políticos. La biología no puede calificar la homosexualidad como enfermedad, pero sí como anomalía y defecto, ya que
defecto es «Carencia de alguna cualidad propia de algo.» y
anomalía es «Discrepancia de una regla o de un uso.»
Además no se porqué se sorprende la gente, y se rasgan las vestiduras, cuando la iglesia se opone al aborto, a la homosexualidad y al divorcio; cuando el libro sobre el que han montado todo su imperio lo dice claramente.
Otro comentario que le ha faltado por desarrollar al obispo ha sido cuando ha dicho que no deberían de haber sacerdotes homosexuales, completamente de acuerdo y coherente. Pero le ha faltado decir que ni homosexuales ni heterosexuales, en el momento que se hace voto de castidad, porque pecado es tanto uno como el otro para un cura.
Para acabar quiero abordar la pregunta de la periodista cuando asegura que homosexual se nace. Este tema lo he abordado en varias ocasiones con mis amigos y nunca hemos llegado a una conclusión clara. Ninguno teníamos una posición clara tampoco, sólo creencias ligeramente argumentadas. Y por ello me gustaría lanzar esta pregunta a la blogocosa para que me responda, argumentadamente por favor, si un homosexual nace o se hace. Yo la veo al estilo de la afirmación «El hombre es bueno por naturaleza y la sociedad lo corrompe.»
Si postulamos que un homosexual ya nace así, entonces es un comportamiento inherente a él y que no puede dejar de hacerlo ni evitarlo ya que forma parte de su propia personalidad, y por supuesto él no podría negarse o decir que no quiere serlo, tal y como dice el obispo. Quiero decir que sí que podría decir esto pero una vez que la sociedad lo ha alienado y corrompido.
En cambio si decimos que un homosexual se hace, sería como decir que la sexualidad de adquiere, y eso la biología lo descarta. Por lo que entraríamos en el campo de la psicología de la persona y de sus gustos, que como todos sabemos cada uno tiene los suyos. Sólo hay que ver a la gente que usa Gnome o Emacs, esos sí que son raros :-).
Si un homosexual se hace, es psicológico. Y esto puede estar debido a traumas, modas, o vete tu a saber qué. En este caso, creo que la persona es la que decide ya sea consciente o inconscientemente hacerse homosexual, por lo que es un comportamiento provocado, deseado y por tanto reversible o «curable» como algunos dicen.
Releyéndome a mí mismo me doy cuenta que el peso de que se nace parece ganar, pero eso implica que el individuo no es libre de ser o no homosexual y que una vez puesto dentro de la sociedad rechace el serlo debido a que la sociedad rechaza, cada vez menos, este comportamiento. Esto puede explicar que el obispo diga que «normalmente nadie quiere ser homosexual».
Para acabar, ya sí que sí; decir que esto me ha traído a la mente una escena de la serie 7vidas, en la que uno de los protagonistas se entera de que un familiar suyo y muy joven es homosexual. El protagonista se deprime. Viendo esto los compañeros que increpan que qué tiene en contra de los homosexuales, a lo que éste responde lo más lógico del mundo: «Yo no tengo nada en contra de los homosexuales. Estoy triste porque sé que lo pasará muy mal siendo diferente. La sociedad aún no está preparada. Y yo sólo deseo su felicidad.»